El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció el pasado jueves la primera conferencia de prensa online. La mayoría de las preguntas no le llegaban del clasista club de periodistas de la Casa Blanca, sino de gente anónima de cualquier esquina del país. Las preguntas que tenía que contestar Obama tampoco eran resultado de un muestreo, sino que habían sido votadas por los ciudadanos. Todo eso fue posible con Moderator, un servicio gratuito de Google que cualquiera se puede instalar en su ordenador.
"Cuando hacía campaña para la presidencia prometí abrir la Casa Blanca a los americanos", dijo Obama en la presentación. "Este acto, que se transmite en directo por Internet, marca un paso importante hacia esa meta".
Para entonces, el moderador virtual había registrado a 92.936 personas que habían hecho 104.031 preguntas que habían recibido un total de 3.604.666 votos, algo extraordinario e imposible de asumir manualmente.
Moderator es un moderador virtual. Pone orden en el caos de las masas, ordena por popularidad las preguntas o las inquietudes que tiene la gente en una asamblea, en un mitin o en cualquier acto masivo y que, por falta de tiempo o de organización, no es posible saber qué es lo que más interesa a la gente. El clásico 'hay muchas preguntas, pero tenemos poco tiempo...' con Moderator -y otros programas parecidos como uno de Twitter- se acaba. Se puede saber qué preguntas quieren los ciudadanos que contesten los gobernantes. Moderator deja a la gente -que debe registrarse si quiere preguntar o votar- añadir preguntas y votar las de otros, con lo que se produce la selección.
Moderator fue creado el pasado septiembre por Taliver Heath, un empleado de Google que dedicó a esta idea el 20% de su tiempo laboral -una de las peculiaridades de la empresa-.
Las cuatro preguntas más votadas, y que contestó Obama, trataban de educación. Unas referidas a los conocimientos y otras al endeudamiento de los estudiantes para pagarse sus estudios, en una situación como la actual.
Aunque es un sistema menos aleatorio que otros, tampoco impide las manipulaciones. El mismo Obama se sorprendió de la cantidad de votos que había recibido una pregunta sobre la legalización de la marihuana para aliviar la situación económica. O todos los norteamericanos fuman o la audiencia era más joven de lo habitual, algo que también se buscaba con la conexión en directo por Internet.
Google no ha dado datos sobre la gente que participó, su sexo, procedencia, edad o número de videopreguntas, ya que ese material pertenece a la Casa Blanca, según el portavoz Simon Morrison. Preocupados por la privacidad, sí han asegurado que la aplicación no tenía cookies, aparte de la de identificación; que Google no recibió información alguna del usuario y que, por norma, borran las direcciones IP del Moderator dos veces al día.
Más barato y más eficaz
El uso constante de Internet no fue una excentricidad de Obama para la campaña electoral. Como se vio en el telemeeting es una herramienta del trabajo diario en la Casa Blanca; la mejor forma de llegar a más público, con más eficacia y menor gasto. A la vez que Obama se servía de Moderator para responder a lo que preocupaba a sus ciudadanos, enviaba 13 millones de correos electrónicos a gente que le había apoyado durante la campaña para recordarles que los tiempos son duros, es decir, para tenerlos movilizados y de su parte.
El artículo original lo puede ver en:
http://www.elpais.com/articulo/red/Tengo/guguelpregunta/usted/elpeputec/20090402elpcibenr_2/Tes
Nunca las segundas partes fueron mejores que las primeras...esta no es la excepción
viernes, 3 de abril de 2009
jueves, 2 de abril de 2009
LOS RESULTADOS DE LA EVALUACIÓN DE ALUMNOS TERMINALES DE LA CARRERA DE PEDAGOGIA EN EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA. ALGUNOS DATOS PARA TENER EN CUENTA
1. Estos alumnos cursaron cinco años a lo menos en instituciones de educación superior tanto públicas como privadas, es decir han sido parte del sistema de formación de nuestra educación superior, sistema que se regula principalmente por las reglas de la oferta y el mercado.
2. Además una gran mayoría de ellos ingresaron al sistema educacional el año 1991, es decir cuando se comenzaba a instalar el proceso de reforma educacional que se consodilo y formalizo el año 1995.
3. Participaron en el proceso 39 instituciones de educación superior, 17 del Consejo de rectores, 19 de Universidades privadas y 3 de Institutos profesionales.
4. El 86% de los jóvenes evaluados son mujeres y su edad promedio es de 25 años.
5. Con respecto al nivel educacional de sus padres, el 71 % de los papas terminaron sólo hasta educación media. En el caso de las madres ese porcentaje llega al 75%; por lo cual la gran mayoría de los jóvenes examinados son la primera generación que alcanza estudios superiores.
6. El 46 % de los estudiantes que rindieron este examen proviene de colegios municipalizados, el 47 % de colegios particulares subvencionados y sólo un 7% de colegios particulares.
7. La gran mayoría de estos jóvenes presentan altos niveles motivacionales por estudiar pedagogía.
8. En la prueba de comunicación escrita los aspectos más destacables son los que establecen la presencia de una tesis y una estructura de ensayo.
9. Los aspectos más débiles en este mismo examen son aquellos relacionados con ortografía, vocabulario, contraargumentos y evaluación global.
10. En lo que respecta a matemática, el ámbito de la geometría sigue siendo un tema débil y deficitario.
11. Los alumnos que rindieron pruebas bajo el criterio de generalistas (es decir sin presentar un dominio mayor de conocimiento en algún área en especial) obtuvieron mayores aciertos que aquellos que se presentaron con alguna mención correspondiente al segundo ciclo de educación general básica.
12. El estudio en términos preliminares establece una clara correlación entre los puntajes obtenidos en la PSU y los porcentajes de logro en el examen señalado. Es decir a mayor puntaje PSU mayor es el resultado positivo del examen.
2. Además una gran mayoría de ellos ingresaron al sistema educacional el año 1991, es decir cuando se comenzaba a instalar el proceso de reforma educacional que se consodilo y formalizo el año 1995.
3. Participaron en el proceso 39 instituciones de educación superior, 17 del Consejo de rectores, 19 de Universidades privadas y 3 de Institutos profesionales.
4. El 86% de los jóvenes evaluados son mujeres y su edad promedio es de 25 años.
5. Con respecto al nivel educacional de sus padres, el 71 % de los papas terminaron sólo hasta educación media. En el caso de las madres ese porcentaje llega al 75%; por lo cual la gran mayoría de los jóvenes examinados son la primera generación que alcanza estudios superiores.
6. El 46 % de los estudiantes que rindieron este examen proviene de colegios municipalizados, el 47 % de colegios particulares subvencionados y sólo un 7% de colegios particulares.
7. La gran mayoría de estos jóvenes presentan altos niveles motivacionales por estudiar pedagogía.
8. En la prueba de comunicación escrita los aspectos más destacables son los que establecen la presencia de una tesis y una estructura de ensayo.
9. Los aspectos más débiles en este mismo examen son aquellos relacionados con ortografía, vocabulario, contraargumentos y evaluación global.
10. En lo que respecta a matemática, el ámbito de la geometría sigue siendo un tema débil y deficitario.
11. Los alumnos que rindieron pruebas bajo el criterio de generalistas (es decir sin presentar un dominio mayor de conocimiento en algún área en especial) obtuvieron mayores aciertos que aquellos que se presentaron con alguna mención correspondiente al segundo ciclo de educación general básica.
12. El estudio en términos preliminares establece una clara correlación entre los puntajes obtenidos en la PSU y los porcentajes de logro en el examen señalado. Es decir a mayor puntaje PSU mayor es el resultado positivo del examen.
EL RESULTADO COMO METAFORA (Por Gustavo Veiga, Página12)
Excelente artículo aparecido en Página 12 el día de hoy...dese el tiempo de su lectura, lo disfrutará.
Una, dos, seis veces, la pelota que picaba y entraba en el arco argentino parecía de tenis. En un viaje de ida, la Selección pasó de la zozobra a la incredulidad y del síndrome de la altura a la humillación futbolística. ¿Cómo puede ser? ¿Cómo nos ocurrió a nosotros? ¿Cómo se explica si con Diego Maradona de técnico veníamos con el arco invicto y de golear hace cuatro días? Estas preguntas sólo son posibles por el mandato que arrastramos y porque una potencia no se permite reveses como éste.
Nuestra mirada sobre lo que ocurrió en La Paz siempre tendrá un perfil etnocéntrico. La cultura deportiva que mamamos nos impone ganar (los exitistas triunfaron hace rato en la discusión dialéctica). Y ganarle a Bolivia siempre estará en los planes. No importa en qué cancha juguemos, como dice el cantito tribunero.
Ahora bien, nos golearon, ¿y qué? ¿Acaso no se puede perder con Bolivia o con un rival inferior en los papeles, que iba y sigue anteúltimo en las Eliminatorias? La respuesta es sí. Y también se puede recibir una goleada. Un 6-1 que comenzó a presentirse cuando Joaquín Botero marcó el segundo de sus tres goles. Desde ese momento, cualquier resultado habría sido posible. Incluso, uno peor.
La castigada Bolivia de las arrasadas minas de Potosí, del litoral marítimo cercenado, de las guerras perdidas (la del Pacífico con Chile y la del Chaco con Paraguay), la Bolivia de la diáspora que tiene a sus hijos dispersos por el mundo en condiciones de explotación insoportables, es una nación acostumbrada a las derrotas. Y deportivas también acumula muchas.
Pero desde hace un tiempo a esta parte, liderada por Evo Morales, un hombre que representa como ninguno en América del Sur la reivindicación de los oprimidos, gana y pierde como todos. A fines del año pasado, Bolivia fue declarada país libre de analfabetismo. Nacionalizó el petróleo. Multiplicó sus ingresos por la exportación de gas. Y comenzó a salir de a poquito de perdedor. El 6-1 bien puede entenderse como una metáfora emblemática de esos logros. Evo lo disfrutó como nunca. Ama el fútbol como su amigo Maradona. Ese fútbol que nos puede modificar el estado de ánimo de un día para el otro. Esta vez, le tocó a Bolivia vivir toda la gloria y a nosotros cada gol como “un puñal en el corazón”. ¿Nos vamos a lacerar por eso? La respuesta la pone usted.
http://www.pagina12.com.ar/diario/deportes/subnotas/122509-39174-2009-04-02.html
Una, dos, seis veces, la pelota que picaba y entraba en el arco argentino parecía de tenis. En un viaje de ida, la Selección pasó de la zozobra a la incredulidad y del síndrome de la altura a la humillación futbolística. ¿Cómo puede ser? ¿Cómo nos ocurrió a nosotros? ¿Cómo se explica si con Diego Maradona de técnico veníamos con el arco invicto y de golear hace cuatro días? Estas preguntas sólo son posibles por el mandato que arrastramos y porque una potencia no se permite reveses como éste.
Nuestra mirada sobre lo que ocurrió en La Paz siempre tendrá un perfil etnocéntrico. La cultura deportiva que mamamos nos impone ganar (los exitistas triunfaron hace rato en la discusión dialéctica). Y ganarle a Bolivia siempre estará en los planes. No importa en qué cancha juguemos, como dice el cantito tribunero.
Ahora bien, nos golearon, ¿y qué? ¿Acaso no se puede perder con Bolivia o con un rival inferior en los papeles, que iba y sigue anteúltimo en las Eliminatorias? La respuesta es sí. Y también se puede recibir una goleada. Un 6-1 que comenzó a presentirse cuando Joaquín Botero marcó el segundo de sus tres goles. Desde ese momento, cualquier resultado habría sido posible. Incluso, uno peor.
La castigada Bolivia de las arrasadas minas de Potosí, del litoral marítimo cercenado, de las guerras perdidas (la del Pacífico con Chile y la del Chaco con Paraguay), la Bolivia de la diáspora que tiene a sus hijos dispersos por el mundo en condiciones de explotación insoportables, es una nación acostumbrada a las derrotas. Y deportivas también acumula muchas.
Pero desde hace un tiempo a esta parte, liderada por Evo Morales, un hombre que representa como ninguno en América del Sur la reivindicación de los oprimidos, gana y pierde como todos. A fines del año pasado, Bolivia fue declarada país libre de analfabetismo. Nacionalizó el petróleo. Multiplicó sus ingresos por la exportación de gas. Y comenzó a salir de a poquito de perdedor. El 6-1 bien puede entenderse como una metáfora emblemática de esos logros. Evo lo disfrutó como nunca. Ama el fútbol como su amigo Maradona. Ese fútbol que nos puede modificar el estado de ánimo de un día para el otro. Esta vez, le tocó a Bolivia vivir toda la gloria y a nosotros cada gol como “un puñal en el corazón”. ¿Nos vamos a lacerar por eso? La respuesta la pone usted.
http://www.pagina12.com.ar/diario/deportes/subnotas/122509-39174-2009-04-02.html
viernes, 27 de marzo de 2009
LA FRASE DEL DIA
"La crisis no fue creada por negros, ni indígenas, ni pobres; esta crisis fue creada y extendida por todo el mundo por el comportamiento irresponsable de personas blancas, de ojos azules, que pensaron que todo lo sabían y ahora resulta que no sabían nada". (Luis Ignacio Lula Da Silva, Presidente de Brasil)
domingo, 15 de febrero de 2009
RECREOS Y APRENDIZAJES, LA COMBINACIÓN PERFECTA
“La Tercera” de hoy publica un artículo sobre el impacto que tienen los recreos o espacios libres sobre los aprendizajes que se pueden desarrollar en niños y adolescentes.
Una de las fuentes de dicho artículo es el estudio realizado por la Doctora Romina Mariel Barros, del Albert Einstein College of Medicine de la Yeshiva University, “School recess and group classroom behavior”. El estudio se realizó con una población de más de once mil niños y niñas entre 8 y 9 años de edad, pertenecientes al tercer grado de educación primaria, estableciendo dos grupos de trabajo: aquellos niños que tenían detenciones de quince minutos cada tres cuarto de hora y aquellos niños que tenían menos de quince minutos en el mismo lapsus de tiempo.
Los resultados de dicho estudio se midieron a través de pruebas estandarizadas. Resultados: los niños que contaron con intervalos de quince minutos cada cuarenta y cinco obtuvieron mejores resultados.
En el mismo artículo se señala algo que sabemos con claridad, los tiempos de atención y retención por parte de nuestros estudiantes están dados por ciclos que van entre treinta y cuarenta y cinco minutos. No más. Es decir, en nuestro sistema educacional donde las clases tienen una duración de dos horas pedagógicas, es decir noventa minutos cronológicos, producto de los procesos que realiza el cerebro y el cuerpo de cada estudiante sólo es posible aprovechar al máximo los primeros instantes de dicho tiempo, por una simple cuestión de naturaleza humana. Después de esos primeros cuarenta y cinco minutos la concentración baja como también la capacidad de retención. Piense en usted mismo, en cuantas charlas o ponencias que ha asistido después de tres cuartos de hora su capacidad de retener y procesar la información que está recibiendo comienza a disminuir.
Los países que tiene mejores resultados en pruebas estandarizadas a nivel mundial, PISA por ejemplo, cuentan con estos espacios libres de quince minutos cada una hora pedagógica, lo que trae aparejado además una serie de beneficios adicionales asociados a los niveles de socialización, de mejoramiento emocional y de mejora de la disposición anímica frente al aprendizaje.
¿Se da cuenta lo sencillo que es comenzar a mejorar nuestra educación? No se requieren grandes inversiones en infraestructuras en este caso, sino que asumir con naturalidad la propia dinámica del ser humano y su naturaleza, es decir colocar la educación al servicio de las personas que la reciben y no al contrario.
Quizás sería este un primer y gran desafío para un nuevo gobierno de la Concertación como esencia del diseño de una política progresista y que busque mejorar la calidad de la educación, el establecer una forma de distribución de las horas de clases donde cada tres cuarto de hora existan quince minutos de esparcimiento y de recreo. Está claro, y así lo dicen los estudios internaciones y los resultados de países que nos llevan camino en estas materias cuales serían los resultados.
Una de las fuentes de dicho artículo es el estudio realizado por la Doctora Romina Mariel Barros, del Albert Einstein College of Medicine de la Yeshiva University, “School recess and group classroom behavior”. El estudio se realizó con una población de más de once mil niños y niñas entre 8 y 9 años de edad, pertenecientes al tercer grado de educación primaria, estableciendo dos grupos de trabajo: aquellos niños que tenían detenciones de quince minutos cada tres cuarto de hora y aquellos niños que tenían menos de quince minutos en el mismo lapsus de tiempo.
Los resultados de dicho estudio se midieron a través de pruebas estandarizadas. Resultados: los niños que contaron con intervalos de quince minutos cada cuarenta y cinco obtuvieron mejores resultados.
En el mismo artículo se señala algo que sabemos con claridad, los tiempos de atención y retención por parte de nuestros estudiantes están dados por ciclos que van entre treinta y cuarenta y cinco minutos. No más. Es decir, en nuestro sistema educacional donde las clases tienen una duración de dos horas pedagógicas, es decir noventa minutos cronológicos, producto de los procesos que realiza el cerebro y el cuerpo de cada estudiante sólo es posible aprovechar al máximo los primeros instantes de dicho tiempo, por una simple cuestión de naturaleza humana. Después de esos primeros cuarenta y cinco minutos la concentración baja como también la capacidad de retención. Piense en usted mismo, en cuantas charlas o ponencias que ha asistido después de tres cuartos de hora su capacidad de retener y procesar la información que está recibiendo comienza a disminuir.
Los países que tiene mejores resultados en pruebas estandarizadas a nivel mundial, PISA por ejemplo, cuentan con estos espacios libres de quince minutos cada una hora pedagógica, lo que trae aparejado además una serie de beneficios adicionales asociados a los niveles de socialización, de mejoramiento emocional y de mejora de la disposición anímica frente al aprendizaje.
¿Se da cuenta lo sencillo que es comenzar a mejorar nuestra educación? No se requieren grandes inversiones en infraestructuras en este caso, sino que asumir con naturalidad la propia dinámica del ser humano y su naturaleza, es decir colocar la educación al servicio de las personas que la reciben y no al contrario.
Quizás sería este un primer y gran desafío para un nuevo gobierno de la Concertación como esencia del diseño de una política progresista y que busque mejorar la calidad de la educación, el establecer una forma de distribución de las horas de clases donde cada tres cuarto de hora existan quince minutos de esparcimiento y de recreo. Está claro, y así lo dicen los estudios internaciones y los resultados de países que nos llevan camino en estas materias cuales serían los resultados.
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